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Pasodoble: Disculpenme. Autor: Antonio Tejera. Agrupación: No somos ni buenos, ni malos. Año: 2005.

Disculpenme por expresar con esta letra, las sinrazones que se dan en los colegios, donde a los niños se les dice “somos iguales”, somos iguales todos bajo un mismo credo. Que les importa si sus padres son Testigos, pa que un Imán, si hay dos musulmanes, que el gobierno solo paga, la fe católica, apostólica y romana. ¡Ay! Parece ser, que aquí no han pasado ya treinta años, y que, por cojones, todos tenemos la misma fe, ¡Ay! No puede ser, que se aprovechen de la gente, pa llenarse los bolsillos y seguir en el poder, Cómo respondes si tu hijo te pregunta los días que dan religión en el colegio: ¿Por qué me habrán "castigao" a mi solo en el recreo?.

Pasodoble: A Jaime el Fotógrafo. Autor: Antonio Navajas (Hijo). Agrupación: Lo llevamos en la sangre. Año: 2005.

A JAIME EL FOTÓGRAFO Salió su primer disparo, y se abrieron las cortinas, y sé que desde los palcos, apuntando me vigila, disparara, de nuevo disparara, aunque su brazo no tenga ganas de trabajar, disparara, una vez más, y este momento "pá" los restos él lo va a inmortalizar. Y año, Año, tras año, Año, tras año, guarda con mimo, los tipos, del carnaval. Guarda otra caja, llena de magia, que por suerte o por desgracia, le dejaron sin pagar. Y las que dejaron sin pagar, hoy en día ya no tienen precio, porque no se puede valorar, la historia del carnaval, de la que tú eres el dueño. Jaime enfóqueme, dispare otra vez, échele una foto a este humilde chirigotero, porque yo después la comprare, y se la daré de nuevo, y será usted guardián de mis recuerdos.

Pasodoble: Mi madre era. Autor: Pepe Ruíz. Agrupación: Ali, Ali, Oh. Año: 2005

Mi madre era como yo, llorando me decía mi abuelo la tarde cuando se murió, cuando se fue derecha al cielo. Mi madre fue como una reina que muy temprano nos dejó. Y se llevó tantos ratitos buenos, ¡Bien sabe Dios cuánto la echo de menos! Mi cumpleaños feliz, mi primera comunión... ¡Ya no tenía su abrazo ni su bendición! Y fui haciéndome mayor sin la ternura de sus besos, sin escuchar su corazón, sin la caricia de su voz, sin su sonrisa mágica... Por eso no me extraña que nuestro amigo Marco atraviese montañas  o se cuele en un barco, que duerma a cielo raso  bajo una tempestad... Que lo que sea. Que da igual. ¡Que está buscando a su mamá  hasta en el fin del mundo!